Puerto Príncipe. – Las críticas contra las fuerzas de seguridad de Haití aumentaron tras la masacre perpetrada por bandas armadas en Kenscoff, al sur de Puerto Príncipe, que dejó al menos 47 muertos, decenas de rehenes y más de 2.600 personas desplazadas, según datos de organismos internacionales.
El ataque ocurrió entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de agosto en la comuna de Kenscoff, donde grupos armados irrumpieron y atacaron a residentes. La violencia provocó una respuesta de las autoridades, que convocaron una reunión de urgencia para analizar medidas destinadas a recuperar el orden y reforzar la seguridad.
La reunión fue convocada por el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Patrick Pélissier, y contó con la participación del director general de la Policía Nacional de Haití (PNH), Vladimir Paraison; el comandante de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), Erdenebat Batsuuri; y el ministro de Defensa, Mario Andresol, entre otros funcionarios.
Críticas a las fuerzas de seguridad de Haití
Las principales críticas se han concentrado en la actuación de las fuerzas de seguridad de Haití antes y durante el ataque.
El director ejecutivo de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (Rnddh), Pierre Espérance, afirmó que ningún vehículo blindado de las fuerzas del orden se encontraba en Kenscoff cuando las bandas armadas iniciaron el ataque.
Durante una entrevista con la emisora haitiana Magik9, Espérance explicó que el único vehículo blindado de la Policía Nacional de Haití que se encontraba en la localidad había sido retirado aproximadamente una semana antes del ataque.
El activista señaló además que las autoridades habían recibido señales de alerta, debido a que las bandas habían difundido amenazas en redes sociales en las que advertían sobre un posible ataque contra el centro de Kenscoff.
“Las autoridades tienen su responsabilidad en lo que ocurre”, afirmó Espérance al referirse a la respuesta de las fuerzas de seguridad.
Masacre en Kenscoff deja rehenes
De acuerdo con el director de la Rnddh, el ataque en Kenscoff dejó 45 muertos, aunque la Organización de las Naciones Unidas elevó el balance a 47 fallecidos.
Espérance advirtió que la cifra podría aumentar debido a las dificultades para verificar la situación en algunas zonas afectadas.
Además, al menos ocho edificios fueron incendiados durante el ataque y varios residentes fueron secuestrados por las bandas armadas.

Las autoridades haitianas todavía no tienen información sobre el paradero de más de 60 personas retenidas como rehenes por el jefe de una banda de Kenscoff conocido como Izo 2.
El líder armado ha amenazado con matar a los rehenes si una operación policial provoca bajas entre los integrantes de su grupo.
Más de 2.600 personas fueron desplazadas
La masacre en Haití también provocó un nuevo desplazamiento de población.
Un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) establece que unas 2.647 personas, equivalentes a 702 hogares, tuvieron que abandonar sus viviendas debido a la violencia registrada en Kenscoff.
El 77 % de los desplazados encontró refugio con familias de acogida en la vecina comuna de Pétion-Ville, mientras que el 23 % restante fue trasladado a tres lugares habilitados para recibir a las personas afectadas.
De estos espacios, uno ya existía antes de la ola de violencia y otros dos fueron habilitados después del ataque.
Policía de Haití investiga el ataque
La Dirección General de la Policía Nacional de Haití ordenó a la Dirección Central de la Policía Judicial (DCPJ) realizar una investigación exhaustiva sobre el ataque.
Uno de los principales objetivos es determinar cómo las bandas armadas lograron ingresar al centro de Kenscoff durante la noche del 23 al 24 de agosto.
La investigación también deberá establecer si existió negligencia o complicidad de miembros de las fuerzas de seguridad y determinar las responsabilidades correspondientes.
La Policía Nacional indicó que los resultados de las pesquisas deberán permitir al alto mando conocer las circunstancias exactas del ataque y adoptar las medidas legales que correspondan.
Haití enfrenta una nueva ola de violencia
La masacre en Kenscoff ocurre en un contexto de creciente violencia de las bandas armadas en Haití, donde miles de personas han sido víctimas de asesinatos, heridas y desplazamientos.
Según los datos de la ONU actualizados esta semana, la violencia registrada en Haití durante los primeros seis meses del año dejó al menos 3.050 muertos y 1.401 heridos.
El nuevo ataque vuelve a poner en el centro del debate la capacidad de las fuerzas de seguridad haitianas para contener a las bandas armadas y proteger a la población civil.



